- 14 de febrero de 2026
El técnico del Sevilla podría perder más de una decena de partidos tras su expulsión y confrontación con el árbitro en el duelo ante Alavés.

En un giro inesperado que ha encendido el debate arbitral en España, Matías Almeyda, entrenador del Sevilla y ex de las Chivas, está en el ojo de la tormenta por su comportamiento en el empate 1-1 ante el Deportivo Alavés, un partido que no solo tuvo emoción deportiva, sino también una posible sanción histórica para su timonel.
Los hechos ocurrieron en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán cuando, cerca del final del encuentro, Almeyda recibió tarjeta roja tras una acalorada protesta contra el árbitro Iosu Galech Apezteguía. Según el informe arbitral, el estratega argentino expresó su desacuerdo con gritos y gestos, se negó repetidamente a dejar la zona técnica luego de ser expulsado e incluso se acercó demasiado al oficial, lo que fue calificado como una conducta desafiante e intimidatoria.
Las consecuencias de este altercado pueden ser severas: al analizar el acta y los posibles artículos infraccionados, especialistas del periodismo deportivo estiman que el comité disciplinario de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) podría imponer una suspensión de hasta once partidos, una sanción sin precedentes en la presente temporada de La Liga.
Sevilla planea su defensa
El club andaluz ya se ha movilizado para defender a su director técnico. El Sevilla ha reunido material audiovisual y planteará alegaciones ante la RFEF, argumentando que algunos pasajes del acta no reflejan con precisión las acciones previas que llevaron a la expulsión de Almeyda.
Por su parte, el propio entrenador admitió que su reacción fue intensa pero ha insistido en que actuó movido por la frustración ante decisiones que consideró injustas, lo que ha generado apoyo entre parte de la afición nervionense y controversia entre analistas arbitralistas.
Si la sanción se materializa, Almeyda no solo se perdería varios encuentros de liga, sino también algunos de los duelos claves para las aspiraciones del Sevilla en la tabla, generando una crisis táctica y mediática en el club hispalense en pleno tramo crucial de la temporada.






