- 13 de julio de 2026
La cancelación del amistoso parecía un tema económico, pero nuevas revelaciones cambiaron por completo la historia.

Cuando la Selección Mexicana buscaba cerrar sus últimos partidos de preparación rumbo al Mundial de 2026, uno de los encuentros más esperados era un amistoso contra Argentina en Estados Unidos. Incluso, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, llegó a anunciar públicamente que el partido estaba en planes. Sin embargo, nunca se disputó.
Durante varios meses se pensó que la negociación simplemente había fracasado por cuestiones económicas, ya que Argentina es una de las selecciones que cobra más dinero por disputar amistosos. Pero ahora, nuevos reportes revelan que el verdadero problema habría sido la forma en la que se solicitó realizar el pago.
De acuerdo con información publicada por medios mexicanos, la AFA habría solicitado alrededor de seis millones de dólares para disputar el encuentro. Hasta ahí, la cifra no era un obstáculo inesperado para la Federación Mexicana de Futbol (FMF).
Lo que llamó la atención fue que el dinero no debía depositarse en una sola cuenta, sino dividirse entre tres cuentas diferentes. Esa estructura habría generado dudas dentro de la FMF, que finalmente decidió retirarse de la negociación y buscar otros rivales para su preparación mundialista.
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Meses después, esa decisión cobra un significado completamente distinto.
En los últimos días salieron a la luz investigaciones periodísticas que revelan que la estructura financiera utilizada por la AFA para administrar partidos amistosos, patrocinios y otros ingresos internacionales se encuentra bajo la lupa de autoridades federales de Estados Unidos.
Diversos reportes señalan que agentes del FBI y fiscales estadounidenses investigan movimientos por cientos de millones de dólares realizados a través de empresas establecidas en Miami y distintas cuentas bancarias. El objetivo es determinar si existieron posibles irregularidades financieras, fraude bancario o lavado de dinero.
Hasta el momento, no existen acusaciones penales ni condenas contra la AFA o sus dirigentes, por lo que las investigaciones continúan y las autoridades todavía no han presentado conclusiones oficiales.
Sin embargo, la coincidencia resulta inevitable. La misma estructura financiera que hoy está siendo revisada por las autoridades estadounidenses era la encargada de administrar buena parte de los negocios internacionales de la selección argentina, incluidos los partidos amistosos.
Por ello, la decisión de México de abandonar la negociación adquiere una nueva dimensión. Lo que en su momento pareció únicamente una diferencia administrativa hoy puede interpretarse como una medida de precaución ante una operación que la FMF consideró poco transparente.
Con el paso del tiempo, el amistoso que nunca se jugó dejó de ser simplemente un partido cancelado. Ahora forma parte de una historia mucho más amplia que sigue desarrollándose y que podría tener importantes consecuencias para el futbol argentino si las investigaciones confirman alguna irregularidad.





