- 20 de junio de 2026
La imagen del argentino generó confusión tras la histórica roja en el Mundial, pero el reglamento tiene una clave que pocos conocen.

La histórica expulsión de Miguel Almirón en el duelo entre Paraguay y Turquía abrió un intenso debate en el Mundial 2026. El paraguayo se convirtió en el primer futbolista sancionado con tarjeta roja por cubrirse la boca al hablar durante una confrontación con un rival, una decisión que muchos ya bautizaron como la "Ley Prestiani" o incluso la "Ley Vinícius". Sin embargo, ninguna de esas es su denominación oficial.
A raíz de esa acción, miles de aficionados recordaron una imagen de Lionel Messi durante el partido entre Argentina y Argelia, donde el capitán albiceleste también se llevó la mano a la boca mientras hablaba. Entonces surgió la pregunta: ¿Por qué él no fue expulsado?

La respuesta está en la redacción aprobada por la International Football Association Board(IFAB), organismo encargado de las Reglas de Juego. La medida no fue incorporada como un artículo específico dentro del reglamento, sino como una disposición extraordinaria aprobada en abril de 2026.
El texto establece que, a discreción del organizador de la competición, cualquier jugador que se cubra la boca en una situación de confrontación con un adversario podrá ser sancionado con tarjeta roja. Es decir, la clave no es simplemente taparse la boca, sino hacerlo durante un enfrentamiento verbal con un rival.
El contraste de ambas situaciones
En el caso de Almirón, el paraguayo se dirigió al defensor turco Mert Müldür mientras ocultaba su boca con la mano, motivo por el que el VAR intervino y el árbitro terminó mostrándole la roja. En cambio, la imagen de Messi corresponde a una conversación con un compañero de selección y no a una confrontación con un adversario, por lo que la acción no encuadra dentro del supuesto previsto por la nueva disposición.
Otro detalle importante es que la aplicación de esta medida no es obligatoria para todas las competiciones. La propia IFAB dejó su implementación a criterio de cada torneo, aunque la FIFA decidió adoptarla para la Copa del Mundo 2026. Por ello, el simple hecho de ver a un futbolista cubrirse la boca no significa automáticamente que deba ser expulsado: el contexto sigue siendo el elemento más importante de la jugada.





