- 20 de marzo de 2026
Fans acusan "publicidad engañosa" tras ver a Cristiano Ronaldo en promos, mientras que no jugará el partido amistoso en México.

La ilusión de ver a Cristiano Ronaldo en México terminó en frustración... y ahora hasta en posibles quejas formales. En redes sociales, aficionados que compraron boletos para el México vs Portugal han comenzado a manifestar su molestia e incluso plantean acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para exigir un reembolso.
¿La razón? Muchos aseguran que el portugués aparecía en la publicidad oficial del partido —carteles, promos y contenido digital—, lo que elevó expectativas y, en algunos casos, justificó el alto precio de los boletos. Sin embargo, con la confirmación de que no será convocado ni participará en el encuentro, el enojo explotó.
Las quejas giran en torno a un concepto clave: "publicidad engañosa". Algunos aficionados consideran que se les vendió una experiencia que no se cumplirá. Pero, ¿realmente pueden exigir su dinero de vuelta?
La respuesta corta es: es complicado. En términos legales, un boleto garantiza el acceso al evento, no la presencia de un jugador específico. Es decir, mientras el partido se lleve a cabo en la fecha, sede y condiciones pactadas, no existe una obligación automática de reembolso.
Entonces, ¿Cuándo sí aplicaría?
Principalmente si:
El evento se cancela
Cambia de fecha o sede
Se alteran condiciones esenciales del espectáculo
La ausencia de una figura, incluso una del tamaño de Cristiano, normalmente no entra en esos supuestos.
Eso sí, Profeco podría intervenir si se demuestra que hubo una promesa explícita o engañosa en la promoción del evento. En ese escenario, actuaría como mediador entre consumidores y organizadores, aunque no garantiza un fallo a favor de los aficionados.
Mientras tanto, el impacto ya se siente en el bolsillo... pero no de los organizadores. En plataformas de reventa, los precios de los boletos han caído drásticamente, reflejando cómo el "efecto Cristiano" infló la demanda.
Al final, la polémica deja una lección clara: en el futbol, ni siquiera las estrellas están garantizadas... aunque aparezcan en el póster.






