- 15 de febrero de 2026
En dos semanas, Fidalgo ya es titular con Pellegrini y apunta más fuerte para la Selección Mexicana.

Lo que en su momento no consiguió Diego Lainez, hoy empieza a construirlo Álvaro Fidalgo. En apenas dos semanas, el nuevo jugador del Real Betis Balompié ha logrado algo que parecía complicado para un futbolista mexicano (después de Andrés Guardado) en la era reciente del club: ganarse la plena confianza de Manuel Pellegrini y convertirse en titular casi de inmediato.
Mientras el paso de Diego Lainez estuvo marcado por la irregularidad y la falta de continuidad, Álvaro Fidalgo ha encontrado rápidamente su lugar en la rotación verdiblanca. Desde su llegada procedente del Club América, el mediocampista ha disputado tres encuentros oficiales, siendo titular en dos de ellos, incluida la victoria ante el RCD Mallorca.
Su estreno se dio en la Copa del Rey, en una noche complicada ante el Atlético de Madrid, donde el contexto colectivo no ayudó. Sin embargo, lejos de perder terreno, Fidalgo respondió con personalidad en el siguiente compromiso de La Liga, donde fue titular y disputó la mayor parte del encuentro, mostrando orden táctico, buena distribución y claridad para asociarse en corto.
En estos tres partidos suma participación constante en la construcción de juego, alto porcentaje de pases acertados y presencia en salida limpia desde el fondo, características que encajan con la idea de Pellegrini. Aunque todavía no registra goles ni asistencias, su aporte se mide en equilibrio y fluidez, dos aspectos que el técnico chileno valora especialmente en su esquema.
La diferencia con el proceso que vivió Lainez es clara: Fidalgo no necesitó meses para convencer. En cuestión de días pasó de ser refuerzo a alternativa real en el once inicial. En un Betis que pelea puestos europeos, eso no es menor.
El llamado inminente al "Tri"
El momento que vive Fidalgo en España no pasa desapercibido en México. Con el proceso rumbo a la próxima Copa del Mundo en marcha, Javier Aguirre seguramente mantiene bajo la lupa el desempeño del mediocampista en La Liga.
Si el ex del América sostiene este ritmo de titularidades y consolida su rol en el Betis, su llamado a la Selección Mexicana podría dejar de ser un lujo opcional para convertirse en una auténtica necesidad en la mitad del campo, especialmente ante la búsqueda de equilibrio, claridad y control de juego que tanto ha demandado el Tri en los últimos meses.






