- 15 de septiembre de 2026
El jugador expone las contrastantes gestiones de Almeyda y Milito durante su paso por Chivas.

Por fin lo revela: Alan Pulido aclara a quién lanzó las indirectas en Chivas
¡Saltaron las chispas y por fin se destapó la verdad, cracks! La salida de Alan Pulido de las Chivas Rayadas del Guadalajara no fue para nada amistosa.
Relegado al banquillo, sin minutos en la cancha y saliendo por la puerta trasera del Rebaño Sagrado, el tamaulipeco se despidió dejando un ambiente tenso y una enigmática frase en redes sociales que retumbó en todo el entorno rojiblanco: "No es lo mismo chango que gorila".
Meses después de aquel episodio, fue el propio 'Puligol' quien terminó soltando el hilo en la mesa de su nuevo espacio digital, el podcast Puliendo Talentos.
El contraste entre Matías Almeyda y Gabriel Milito
Durante la emisión de su programa, el atacante recordó con nostalgia su época dorada bajo el mando de Matías 'El Pelado' Almeyda y aprovechó para marcar las diferencias de gestión:
La mística de Almeyda: Pulido enfatizó que con el estratega argentino el plantel era una verdadera familia, donde el DT se preocupaba por la unión del grupo y el lado humano de cada futbolista.
La revelación del mensaje: Fue en ese instante donde soltó la bomba: "Por eso dije que no es lo mismo chango que gorila", dejando claro que Matías sí sabía gestionar un vestidor.
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Consecuencias de la gestión de Gabriel Milito en Chivas
Dardo a Milito: El destinatario final de la indirecta no fue otro que Gabriel Milito, el técnico que terminó por borrarlo del primer equipo argumentando que "no le importaban los nombres, sino el rendimiento", dejándolo prácticamente congelado en la banca.
Cierre amargo en Verde Valle
La ruptura entre el estratega y el atacante marcó el fin definitivo de la relación con la directiva:
Cero minutos: La postura de Milito terminó relegando al goleador a un papel completamente testimonial durante sus últimos meses con el club.
Cuentas pendientes: Con estas declaraciones, Pulido confirma que la grieta no fue con la institución ni con la afición, sino con la metodología y el trato del estratega argentino.
¿Tenía razón Pulido al quejarse de las formas de Gabriel Milito?
La gestión humana dentro de un vestidor de jerarquía siempre genera chispas cuando las figuras terminan desplazadas sin previo aviso.





