- 15 de septiembre de 2026
Cruz Azul vive una odisea para llegar a Miami y jugar la Campeones Cup e incluso podría llevarse una fuerte multa en caso de retraso

Cruz Azul vive horas de auténtico caos antes de enfrentar al Inter Miami en la Campeones Cup, pues un problema de logística con el vuelo que debía llevar al equipo desde el AIFA hasta Estados Unidos terminó retrasando por completo el traslado. El plan original se vino abajo cuando la aeronave asignada cambió sin previo aviso y el nuevo avión no cumplió con las condiciones necesarias para realizar el trayecto con todo el plantel, equipaje y utilería.
La situación obligó a los futbolistas y a la directiva celeste a pasar más de cinco horas buscando una solución para poder viajar con seguridad. Incluso se contemplaron escalas en Mérida o Monterrey, aunque los cálculos tampoco permitían garantizar que el recorrido pudiera hacerse de manera adecuada, por lo que el equipo terminó bajándose del avión y pasando la noche en México mientras se buscaba una nueva aeronave.
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¿Cuál es el castigo de la MLS para Cruz Azul si retrasa su llegada?
Aunque el problema de logística no fue provocado por Cruz Azul, la MLS ya dejó claro que hay compromisos que el conjunto cementero deberá cumplir y que, en caso de no hacerlo, podrían representar una multa de 50 mil dólares.
Entre esas obligaciones se encuentran las conferencias de prensa y los compromisos con patrocinadores, por lo que el retraso del vuelo no significa que el equipo quede automáticamente exento de esas actividades. Si los cementeros no cumplen con ellas, la sanción económica podría llegar a los 50 mil dólares.
Cruz Azul tuvo que cambiar sus planes
El problema comenzó cuando la MLS cambió la aeronave que estaba contemplada para trasladar al equipo. Al AIFA llegó el avión N808TJ, un Boeing 737-400, en el que abordaron las 68 personas que viajaban con el club, además de las maletas y la utilería.
Sin embargo, después de realizar los cálculos correspondientes, los pilotos y coordinadores determinaron que la aeronave no tenía las condiciones necesarias para completar el trayecto hasta Miami con ese peso. El problema era que el avión no tendría la potencia suficiente para realizar el viaje de manera segura.
Con todo el equipo ya arriba de la aeronave, comenzaron las deliberaciones para encontrar una alternativa. Se analizó la posibilidad de realizar una escala, pero ni Mérida ni Monterrey ofrecían una solución que garantizara las condiciones necesarias para el traslado.
Los jugadores decidieron bajarse del avión
Después de más de cinco horas sin encontrar una solución, fueron los propios líderes del plantel quienes expresaron su preocupación. Los futbolistas hicieron saber que no se sentían cómodos viajando en esa aeronave y decidieron permanecer en tierra hasta que existiera una alternativa segura.
Finalmente, la directiva de Cruz Azul planteó a la MLS la posibilidad de viajar al día siguiente. Al reducirse el peso que debía transportar el avión, principalmente por no llevar al equipo completo de equipaje y utilería, el traslado hacia Miami podría realizarse sin el mismo problema.
Los jugadores terminaron pasando la noche en México y perdiendo prácticamente todo un día de preparación previo al encuentro.
La MLS también tuvo problemas para conseguir otro avión
La solución tampoco fue inmediata. La MLS debía conseguir una nueva aeronave para trasladar a Cruz Azul y, de acuerdo con la información disponible, la intención era que el equipo pudiera viajar temprano.
El plan terminó apuntando a que un avión llegara alrededor de la 1:00 de la tarde para trasladar a los cementeros. La expectativa era que, pese al retraso, pudieran aterrizar en Miami antes de las 18:00 horas locales y posteriormente dirigirse directamente a su entrenamiento.
El calendario quedó prácticamente reducido al mínimo, pues el equipo tendría que salir del aeropuerto y trasladarse a entrenar alrededor de las 20:00 horas.
¿Por qué Cruz Azul no puede simplemente cancelar los compromisos?
Aunque la logística del viaje fue alterada por una situación ajena al club, la MLS mantuvo la obligación de cumplir con las actividades programadas alrededor del partido.
Incluso se contempló la posibilidad de reprogramar el encuentro, pero los boletos vendidos, los compromisos comerciales y los acuerdos de transmisión complicaban esa alternativa.
Por ello, la MLS permitió que Cruz Azul no cumpliera con las 48 horas reglamentarias de llegada a la sede que se plantean para este tipo de encuentros, con tal de mantener el partido en la fecha originalmente establecida.
Eso sí, el retraso no elimina las obligaciones comerciales y de prensa. Por ello, si el club no cumple con las conferencias o compromisos con patrocinadores establecidos, la advertencia es clara: podría recibir una multa de 50 mil dólares.





