- 26 de febrero de 2026
El banquillo mexicano tuvo un hueco que sorprendió a la afición.

La Selección Mexicana consiguió una victoria contundente en su amistoso frente a Islandia, disputado en Querétaro, con marcador de 4-0. El resultado dejó buenas sensaciones en el entorno del Tri, que se prepara para compromisos de mayor exigencia rumbo al Mundial 2026. Sin embargo, más allá de los goles y del desempeño colectivo, hubo un detalle que llamó la atención: la ausencia de Rafa Márquez en el banquillo.
El ex capitán de la Selección y actual asistente de Javier Aguirre no estuvo presente junto al cuerpo técnico. Su ausencia generó sorpresa entre aficionados y medios, ya que Márquez se ha convertido en una pieza clave dentro del staff del Vasco. Las cámaras mostraron un banquillo lleno de colaboradores, pero sin la figura del histórico defensor.
Te puede interesar: Tala titular: ¿Ya le ganó la carrera a Malagón en Selección Mexicana?
La explicación llegó poco después: Rafa Márquez cumplía una sanción derivada de su expulsión en el amistoso anterior contra Bolivia. En aquel encuentro, el ex jugador fue castigado por un fuerte reclamo al árbitro central.
Preparación del Tri rumbo al Mundial 2026
Aunque en ese momento pudo permanecer en el campo, la normativa de FIFA es clara y las suspensiones aplican incluso en partidos de carácter amistoso. Por ello, Márquez no pudo acompañar al equipo en el duelo contra Islandia.
La ausencia no afectó el rendimiento del Tri, que mostró solidez y contundencia frente a un rival de menor jerarquía. Javier Aguirre aprovechó la ocasión para probar variantes tácticas y dar minutos a jugadores que buscan consolidarse en la lista rumbo al Mundial. No obstante, la falta de Márquez en el banquillo fue un recordatorio de la importancia de mantener la disciplina, incluso en partidos de preparación.
El regreso de Rafa Márquez está previsto para el próximo compromiso del Tri, nada menos que contra Portugal, en un partido histórico que reinaugurará el Estadio Azteca a finales de marzo de 2026. La expectativa es alta, pues se trata de un duelo de gran nivel que servirá como termómetro para medir el verdadero alcance del proyecto encabezado por Aguirre.






