- 20 de febrero de 2026
El Vasco admitió que no lo contemplaba para 2026 hasta que dejó Seattle y firmó con el Atlético de Madrid.

En una charla relajada en el programa de Jorge "Burro" Van Rankin, Javier Aguirre, el técnico del Tri habló sin filtro sobre el caso de Obed Vargas y soltó una frase que hoy hace ruido en todo el entorno de la Selección:
"Se fue Obed Vargas... yo estaba seguro que no iba a ir (al Mundial) o Fidalgo. De estar en América o en Seattle en casa, ahora están en la Liga de España, entonces automáticamente tengo que poner los focos en ellos, tengo que llamarlos para verlos y no los he traído."
Así, tal cual.
La declaración deja claro que el mediocampista no estaba en los planes mundialistas... hasta que dio el salto al Atlético de Madrid. Antes de eso, pese a ser titular, joven, figura en el Mundial sub-20, uno de los mejores mediocampistas mexicanos del momento y con números sólidos en el Seattle Sounders, parecía no convencer lo suficiente.
Y ahí es donde surge el debate.
Porque Vargas no era un futbolista invisible en MLS. Era uno de los proyectos más interesantes de su generación, con regularidad, personalidad y estadísticas competitivas en una liga que, guste o no, ha exportado talento. Sin embargo, según las propias palabras del entrenador, el escaparate europeo fue lo que encendió el radar.
¿Es Europa la clave?
El mensaje es claro: jugar en España pesa más que rendir en Estados Unidos.
La entrevista fue en tono distendido, entre risas y anécdotas, pero la confesión no pasó desapercibida. Aguirre básicamente reconoció que el cambio de liga modificó su percepción. No un proceso de seguimiento previo. No una evolución interna. Fue el traspaso lo que movió la balanza.
En año mundialista, el criterio queda bajo la lupa.
Porque si uno de los jóvenes más prometedores del país no estaba considerado hasta cambiar de camiseta, la pregunta es inevitable: ¿qué tanto pesa el rendimiento y qué tanto el escaparate?
El "Vasco" fue transparente. Ahora el debate ya está sobre la mesa.






