Futbolistas con apodos de comida

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Sobrenombre en el futbol hay muchos, pero muy pocos como los que recibieron estos futbolistas. Ya sea por su complexión, su dieta o por herencia.

Estos futbolistas se caracterizan por llevar consigo algún apodo relacionado a la comida o a los alimentos. Desde verduras, condimentos y frutas, hasta frituras y pastas.

 

Reinaldo Merlo – Mostaza

El origen del apodo de este argentino no es muy complejo, lo tiene porque se caracterizaba por su cabello teñido, potentemente, de amarillo.

Gilberto Rodríguez – Coco

Fue portero de Chivas y es tío de José de Jesús Corona.

Juan Carlos Leaño – Cheto

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Apodo de fritura, mismo que coincidía con el hecho de ser la ‘botana’ preferida de muchos al verlo titular indiscutible de Tecos, equipo que era propiedad de su padre.

Carlos Roa – Lechuga

El portero argentino debe su mote a su dieta, la cual estaba basada, principalmente, en el consumo de lechugas.

Humberto Hernández – Gansito

El portero de Leones Negros tiene un apodo multiusos. La razón principal del suyo es por su perfil y la manera en que luce, aunque también se presta a interpretaciones como la del pastelito del mismo nombre.

Moisés Muñoz – Tortas

Ese apodo fue puesto por la afición a modo de carrilla. Se lo pusieron por poseer unos kilos de más; el mismo Muñoz reconoció no saber el por qué, ya que ni siquiera le gustan las tortas.

Massimo Maccarone

Este veterano italiano lleva la comida en la sangre, se apellida como el tipo de pasta alargado en forma de pluma.

Enrique Esqueda – Paleta

El dichoso “Paleta” recibió este apodo desde que era joven, debido a que en esa época se dejaba crecer los chinos y parecía paleta payaso.

Manuel Pérez – Tripa

La promesa fallida del futbol mexicano recibió ese mote por ser tan delgado.

Kevin Lasagna

El italiano ya lleva la comida integrada, se apellida como esa pasta en laminas originaria de su país.

Peter Crouch – Espárrago

Las razones para el inglés son obvia. Sus 2.02 metros de estatura y sus 79 kilos de peso lo hacen acreedor a tal sobrenombre.

Yaya Banana

Este futbolista camerunés es otro caso de aquellos que llevan comida en su nombre de pila, ¿coincidencia?

Jesús Arellano – Cabrito

El ahora exfutbolista, que tiene problemas con la justicia, recibió el sobrenombre debido a la comida tradicional del norte del país.

Javier Orozco – Chuletita

El apodo de Javier es relacionado a un corte de carne, mismo que heredó de su padre al que le decían “Chuletas”. Posteriormente a su hermano lo conocían como “Chuleta” y a él se le quedó en diminutivo, también porque nadie conocía su nombre.

Amaranto Perea – Chocolatín

El caso del ex de Cruz Azul es curioso. Además de que ya lleva uno en su nombre (amaranto), también era conocido como Chocolatín por su color de piel.

Cesc Fabregas – Empanada

Pepe Reina fue el autor intelectual de este apodo. ¿El motivo? Por la tendencia de Cesc a evadir lo que pasa a su alrededor.

Gonzalo Higuaín – Pipa

El apodo del delantero de la Juventus se presta para varias creencias. Lo que es cierto es que lo heredo de su padre, que tenía una nariz de gran tamaño. En ocasiones se llegó a creer que era porque comía muchas pipas (Semillas de girasol).

Cristian Rodríguez – Cebolla

El defensa uruguayo debe su apodo a su etapa en Peñarol. Decían que gracias a sus regates hacía llorar a la defensa rival.

Ángel Di María – Fideo

La agilidad, lo escurridizo y su complexión física hicieron que el argentino se ganará el dichoso mote.

Javier Hernández – Chicharito

Su apodo es supremo, al menos en nuestro país y en los lugares que ha pisado, y data de una herencia por parte de su padre. Su papá, Javier Hernández, era conocido como Chícharo por sus ojos verdes y no ser muy alto.

 

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