- 05 de marzo de 2026
En el Día Internacional del Escultor, recordamos la historia del exfutbolista navarro que ahora brilla en las galerías.

En el marco del Día del Escultor, vale la pena recordar la historia de Carlos Purroy, un artista español que primero hizo carrera en el futbol profesional y después encontró su verdadera vocación en el arte.
Nacido en Pamplona en 1957, Purroy fue defensa central y llegó a disputar 119 partidos en la Primera División de España, jugando para clubes como el Athletic Club, CA Osasuna y CD Logroñés durante los años 80.
Sin embargo, mientras defendía en la cancha, también mantenía su pasión por el arte. Durante su etapa en el Athletic, estudió Arte y Diseño, algo poco común entre futbolistas de la época.
Tras alejarse del deporte, Purroy decidió dedicarse por completo a la escultura, disciplina en la que desarrolló un estilo conceptual que incluye elementos figurativos con abstracción. Sus obras suelen ser realizadas principalmente con hierro y madera, materiales con los que busca transmitir emociones y reflexiones sobre la naturaleza y el ser humano.
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Entre sus piezas más conocidas se encuentran "Sentimiento", una escultura de gran tamaño dedicada a la afición del Osasuna y ubicada junto al estadio El Sadar, así como "Detente", inspirada en una histórica atajada del portero español José Ángel Iribar y colocada en la Ciudad del Futbol de Las Rozas.
Hoy, décadas después de su retiro del futbol, Carlos Purroy es considerado uno de los ejemplos más curiosos de la conexión entre deporte y arte. Es un defensa que cambió el balón por el hierro para seguir contando historias, ahora a través de sus esculturas.






