OPINIÓN: Con su adiós, Messi da la razón al comparativo con Cristiano

Lionel Messi y Cristiano Ronaldo

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Messi ha tenido hasta nueve renovaciones de contrato en el Barcelona, mismas que consiguió hasta el punto de que se le permitiera irse libre avisando antes de terminar una temporada; Cristiano se topó con Florentino Pérez, y se fue.

Por Guillermo Cruz

Lionel Messi, aprovechando su condición de estrella del FC Barcelona y del futbol mundial, obtuvo hasta nueve renovaciones contractuales con el equipo catalán, que lo convirtieron en el futbolista mejor pagado del mundo y de la historia. Muy por encima de Cristiano Ronaldo, con quien se disputaba Ligas, Balones de Oro y Champions League.

En los últimos nueve años, Messi sólo ganó una Champions en el Barcelona y Cristiano ganó cuatro. Pero el argentino percibía un sueldo mucho mayor al del portugués en el Real Madrid, quien amagaba al equipo de la capital española, y a su presidente, Florentino Pérez, diciendo que “se sentía triste”. Esa tristeza significaba que quería más dinero, porque los títulos continentales así lo convenían, desde su perspectiva.

Pérez no cayó en el juego, y le dijo que si se quería ir, presentara una oferta. Cristiano, competitivo y orgulloso, llevó a las oficinas del Madrid la propuesta de 100 millones de euros de la Juventus, donde ha sido bicampeón de la Serie A italiana, pero no ha podido reeditar los éxitos europeos alcanzados con el conjunto madrileño. En cambio, Cristiano tiene un salario más alto, se beneficia del sistema fiscal italiano, por el que paga muchos menos impuestos que en España, y los derechos de su imagen son propiedad suya, cuando antes los compartía con el Real Madrid.

Mientras, Messi se convirtió en el futbolista mejor pagado del planeta: cobra 50 millones de euros limpios, por lo que el FC Barcelona debe pagar otros 50 millones a la Hacienda española, esto quiere decir que el argentino significa 100 millones de euros a las finanzas del club catalán. Luis Suárez, según diversas informaciones, cobraría 15 millones de euros anuales, lo que en el mismo caso, significa el pago de otros 15 millones de impuestos, que paga el club culé. Ahora mismo, en el Real Madrid, el jugador mejor pagado es Gareth Bale, quien cobraría 14.5 millones de euros anuales, de acuerdo con el diario As. Y el equipo madrileño se quiere deshacer de él, porque Zinedine Zidane no lo soporta.

Lionel Messi en un partido del Barcelona
Foto: @leomessi

¿Por qué hablar de sueldos, cifras e impuestos?

¿Por qué hablar de Cristiano, Messi, Suárez e incluso Bale?

Primordialmente por dos razones:

La primera, porque cuando Cristiano decidió que era el momento de irse, no entró en un diferendo o una disputa pública con el Real Madrid. Evidentemente defendió sus intereses y el club los suyos, pero no contribuyó a generar una situación traumática. Se posicionó inmediatamente después de ganar una Champions League. Repito, después de ganar. En cambio, Messi calla después de perder, tras nueve renovaciones que lo convirtieron merecidamente en el futbolista mejor pagado del mundo, pero que lo empoderaron para que compañeros suyos como Suárez, Busquets, Vidal, Rakitic, Piqué o Alba, fueran intocables y accedieran también a contratos millonarios que tienen hoy al club en una posición económica insostenible. Se pasó del FC Barcelona al Messi Futbol Club.

Y la segunda, porque por más que se critique a la directiva por sus pésimas decisiones, los hombres de pantalón largo no pueden ser responsables de que un jugador de la Roma anote un gol de último minuto; o de que el Barcelona ‘de Messi’ no sea capaz de anotar un gol en Anfield y sí reciba goles infantiles, o de que algunos de los futbolistas mejor pagados del mundo, incluido Messi, no hagan autocrítica después de un 8-2 ante el Bayern Munich y tampoco sean capaces de ofrecer una disculpa.

¿Por qué pienso que Messi da la razón al comparativo con Cristiano?

Recuerdo varias escenas en las que tras anotaciones de Messi ante el Real Madrid, el portugués hacía gestos de enojo, frustración y hartazgo y lanzaba señales, hacía aspavientos, incluso queriendo decir “¿por qué no lo pateaste?”. Messi, en cambio, a la mitad del partido en Lisboa ante el Munich, ya lucía derrotado. Desde entonces ha permanecido callado y todo parece indicar que se irá del Barcelona enemistado institucionalmente y quizá intentando enmendar su distancia con la afición en una rueda de prensa o una entrevista. Por la puerta de atrás.

Dicen que percepción es realidad y Messi es la imagen del crack cabizbajo.

Mientras, Cristiano es el animal competitivo que a pesar de no contar con el talento innato del argentino, ha logrado reinventarse por la fortaleza de su mente y su trabajo interminable.

Messi, en cambio, quiere volver a los brazos de Guardiola, quien dejó el Barcelona, entre otras razones, porque estaba harto del mismo Messi y del poder creciente que adquiría.

Continuará…

**Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor de la misma.





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