- 30 de agosto de 2026
La oportunidad de oro que La Hormiga González desperdició en su debut europeo

¡Llegó el esperado debut europeo, pero no como soñaba, cracks! Armando "La Hormiga" González sumó sus primeros minutos oficiales vistiendo la camiseta del Olympiacos en el triunfo 1-0 sobre el Asteras Tripolis dentro de la Jornada 2 de la Superliga de Grecia.
Un detalle que llamó poderosamente la atención de la afición mexicana fue que la directiva griega le permitió registrar en su uniforme su ya clásico dorsal #34 acompañado formalmente de su apodo "La Hormiga" en la espalda. Al minuto 68, el técnico José Luis Mendilibar le dio la confianza al enviarlo a la cancha en reemplazo de Joel Roca.
El remate al travesaño con el marco abierto
En el tiempo de reposición del encuentro, cuando el Olympiacos acariciaba la victoria por la mínima diferencia gracias al gol de Jota Silva, se le presentó a González la oportunidad de oro para firmar un debut de ensueño:
La jugada: Tras una habilitación dentro del área, el atacante azteca quedó perfilado de zurda prácticamente sin marca y con el guardameta descolocado.
El desenlace: Para mala suerte del mexicano, su remate salió picado y reventó el travesaño, perdiéndose la oportunidad de gritar su primer tanto en el balompié europeo.
A recuperar la confianza de cara al arco
Aunque el resultado terminó inclinándose a favor del Olympiacos (1-0), la acción reflejó los momentos de presión y sequía que venía arrastrando el delantero desde la recta final de su paso por la Liga MX y el proceso con Selección:
Respaldado por el cuerpo técnico: Pese a la falla cantada, el haber ingresado como primer cambio ofensivo demuestra que Mendilibar lo tiene considerado seriamente en la rotación de ataque.
Enfocado en lo que viene: González busca darle vuelta a la página rápidamente para seguir sumando minutos tanto en el torneo local como en la fase regular de la UEFA Europa League.
¿Logrará 'La Hormiga' González sacudirse la presión y anotar en su próximo partido?
Fallar en el debut es una lección amarga pero común en los procesos de adaptación al dinamismo del fútbol en Europa.





