- 11 de octubre de 2026
El encuentro dejó emociones, pero también exhibió los problemas de dos equipos que siguen lejos de su mejor versión actual.

Seis goles pueden vender un partidazo. También pueden esconder demasiadas fallas. Pumas y Cruz Azul empataron 3-3 en Ciudad Universitaria y, aunque regalaron una noche entretenida, dejaron una pregunta incómoda: ¿De verdad alguno está jugando como candidato al título?
Los últimos finalistas del fútbol mexicano siguen sin recuperar aquella versión. Después de once jornadas, Cruz Azul suma cinco victorias, dos empates y cuatro derrotas; Pumas lleva tres triunfos, cuatro igualadas y cuatro caídas. Demasiados puntos perdidos para equipos que deberían exigir mucho más.
El hijo pródigo arruinó su propia fiesta
El Chino Huerta tenía todo para convertirse en el dueño de la noche. Primero asistió a Juninho para abrir el marcador; después clavó un zurdazo al ángulo para el 2-0, evocando aquella joya que le marcó a Cruz Azul en 2023. El hijo pródigo estaba respondiendo con fútbol y parecía encaminar a Pumas hacia una victoria que necesitaba con urgencia.
Hasta que él mismo echó a perder la fiesta. Ya amonestado, lanzó una patada sobre Jorge Rodarte y recibió la segunda amarilla al minuto 37. Una imprudencia que dejó a Universidad con diez durante los siguientes 53 minutos reglamentarios, más el agregado. De poco sirve ser el jugador que marca la diferencia si después obligas a tus compañeros a pagar por tu falta de control.
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La copa ya no tapa las grietas
Huiqui tiene el respaldo de haber conquistado el campeonato, pero ese crédito tampoco es infinito. Las derrotas ante Atlante, Tijuana y Atlas ya habían provocado cuestionamientos. Carlos Hermosillo incluso señaló en Fox Sports que los asesores alrededor del entrenador podían estar perjudicando su gestión. La discusión sobre el funcionamiento celeste viene de semanas atrás.
Solari carga con otra comparación: el Pumas de Efraín Juárez fue líder con 36 puntos y llegó a la final. Era el mejor equipo ofensivamente en el torneo y la conexión con el entrenador era algo a destacarse, situación que ahora está alejada de la realidad.
La Liguilla puede cambiarlo todo, pero hoy ninguno ofrece razones suficientes para colocarlo entre los favoritos. Pumas no sostiene sus ventajas y Cruz Azul necesita remontadas para corregir sus propios errores. La obsesión por volver a una final sigue ahí. El fútbol para conseguirlo todavía aparece a ratos.





