- 31 de agosto de 2026
Víctor Velázquez detalló los obstáculos que enfrenta Cruz Azul para encontrar un terreno y comenzar la construcción de su nueva casa.

El nuevo estadio de Cruz Azul sigue siendo uno de los proyectos que más ilusionan a su afición, pero también uno de los mayores dolores de cabeza para su directiva. Víctor Velázquez, presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa La Cruz Azul y presidente del club, explicó por qué encontrar una nueva casa para La Máquina se ha convertido en una auténtica misión imposible.
La lista es verdaderamente larga
En entrevista, el ingeniero reconoció que el primer gran problema es conseguir un terreno adecuado dentro o cerca de la Zona Metropolitana. Las opciones son mucho más reducidas que en el pasado: "Hace 30 años, créanme que había terrenos por todos lados. Las regulaciones aquí en la zona metropolitana no eran tan estrictas como ahora".
La dificultad no termina al localizar un predio. Cruz Azul también necesita superar regulaciones ambientales cada vez más exigentes. Velázquez explicó que hasta mover o retirar un árbol puede frenar el proyecto, aunque el club ofrezca reforestar ampliamente la zona afectada.
Después aparece otro rival complicado: la inconformidad de los vecinos. La llegada de un estadio implica miles de personas, más automóviles y una mayor demanda de servicios. "Se reúnen todos los vecinos y te dicen: ´Te vas a acabar el agua, nos vas a traer más tráfico´", relató el directivo.
A todo ello se suman los permisos municipales, el impacto sobre las vialidades y la necesidad de contar con respaldo gubernamental antes de desembolsar una cifra millonaria. Cruz Azul no puede comprar terrenos para después descubrir que ahí no podrá construir.
"Son inversiones ya de muchos millones de dólares. Empezar a comprar terrenos y que te digan: ´No se puede´", señaló Velázquez, quien aseguró que todo debe avanzar de la mano de las autoridades: "Que te digan: ´Sí se puede, está palomeado, te apoyo con todo´".
La Máquina desea permanecer en la Zona Metropolitana o lo más cerca posible, pero las complicaciones han abierto otras posibilidades. Velázquez confirmó que han recibido propuestas desde Morelos e Hidalgo, entidad que recientemente volvió a levantar la mano.
Así, el estadio no está detenido por falta de ilusión ni únicamente por dinero. El verdadero rompecabezas consiste en encontrar un terreno con permisos, agua, vialidades, respaldo vecinal y certeza jurídica. Cruz Azul quiere casa propia, pero primero necesita encontrar un lugar donde realmente lo dejen construir.





