- 21 de agosto de 2026
Olympiacos pagó 12 millones de dólares por el delantero; la cifra alcanza para lujos, futbol y miles de consolas.

La Hormiga González necesitó muy poco espacio para convertirse en uno de los delanteros mexicanos más atractivos del mercado. Sus goles con Chivas, su crecimiento acelerado y su aparición con la Selección Mexicana terminaron por abrirle las puertas del futbol europeo.
Después de varias propuestas rechazadas, el Olympiacos mejoró las condiciones hasta alcanzar un acuerdo cercano a los 12 millones de dólares por el 80% de su carta. El Guadalajara, además de embolsarse aproximadamente 203.4 millones de pesos mexicanos, conservará el 20% restante pensando en una futura venta.
¿Qué tan grande es realmente esa cantidad? Para dimensionarla hay que salir un momento de la cancha.
¿Qué podríamos comprar con lo que pagó Olympiacos?
Con lo pagado por Armando González alcanzaría para adquirir, al menos según su valor de mercado, la plantilla completa de cualquier club de la Liga de Expansión. Incluso la más cara: Tlaxcala FC, tasada por Transfermarkt en aproximadamente 10.86 millones de dólares. Todavía sobraría más de un millón.
Si Chivas quisiera invertirlo en su propia afición, podría comprar alrededor de 75 mil jerseys rojiblancos, tomando como referencia un precio aproximado de 159 dólares por camiseta. Prácticamente alcanzaría para uniformar a una pequeña ciudad con los colores del Rebaño.
¿Prefieren algo mucho más extravagante? Los 12 millones también equivalen a unas 31 camionetas Lamborghini Urus, considerando un valor cercano a los 383 mil dólares por unidad.
Para los aficionados a los videojuegos, la operación serviría para adquirir aproximadamente 16 mil 600 consolas PlayStation 5 de 720 dólares cada una. Una cantidad suficiente para organizar el torneo de EA Sports FC más grande y caótico de la historia.

La comparación más impactante aparece al revisar el salario mínimo mexicano. Los 12 millones de dólares representarían cerca de 645 mil jornadas laborales o casi 1,769 años de trabajo continuo para una sola persona.
Casas, automóviles de lujo, camisetas, consolas y hasta una plantilla completa: todo eso ayuda a entender el tamaño de la operación. La Hormiga se marcha a Grecia convertida en una auténtica fortuna, mientras Chivas todavía se guarda una parte importante de su futuro.





