- 18 de agosto de 2026
Castañeda y Carrillo llegaron como figuras, pero su bajo impacto abre dudas sobre las decisiones tácticas de Gabriel Milito.

Chivas contrató a dos de los futbolistas mexicanos más destacados del semestre anterior, pero las expectativas todavía no se han convertido en resultados. Kevin Castañeda y Jordan Carrillo llegaron procedentes de Xolos y Pumas, respectivamente, con la misión de darle mayor creatividad y peligro al ataque rojiblanco. Después de siete partidos entre Liga MX y Leagues Cup, ninguno ha logrado marcar diferencias.
Carrillo ha participado en todos los encuentros de la temporada, pero continúa sin registrar goles ni asistencias. Su rendimiento contrasta con lo mostrado durante la última Liguilla, cuando anotó tres tantos y se convirtió en una de las piezas más peligrosas de Pumas.
El caso de Castañeda resulta todavía más llamativo. En Liga MX apenas suma 76 minutos, no fue titular en ninguno de los tres compromisos de Leagues Cup y ante Santos Laguna ni siquiera ingresó. Su siguiente oportunidad podría llegar contra Xolos, precisamente el equipo con el que consiguió destacar antes de incorporarse al Guadalajara.
¿Los refuerzos están fallando o Gabriel Milito todavía no encuentra cómo aprovecharlos?
El propio Chivas presentó a ambos como futbolistas compatibles con el modelo del argentino, especialmente por su capacidad para ocupar posiciones interiores y jugar como mediapuntas. Sin embargo, su impacto ha sido prácticamente inexistente y el problema comienza a reflejarse en el funcionamiento colectivo.
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Guadalajara solamente ha marcado tres goles en el Apertura 2026: dos de Roberto "Piojo" Alvarado y uno de Ricardo Marín desde el punto penal. Además, Milito ha sido cuestionado por los pocos minutos otorgados a Hugo Camberos, un extremo tradicional cuya velocidad y desequilibrio no parecen encajar naturalmente en un sistema que prioriza carrileros y jugadores interiores.
Aún es temprano para calificarlos como fracasos, pero el margen comienza a reducirse. Castañeda y Carrillo deben responder, aunque Milito también tendrá que demostrar que puede adaptar su sistema al talento disponible y no solamente exigir que cada futbolista se adapte a su estructura.





