- 10 de agosto de 2026
El juvenil brilla y colecciona reconocimientos con México, pero su escasa actividad en Guadalajara abre un debate sobre su futuro.

Hugo Camberos regresará a Chivas convertido en la máxima figura juvenil de la Concacaf. El extremo rojiblanco cerró un torneo extraordinario con la Selección Mexicana Sub-20: fue campeón, terminó como máximo goleador con cinco anotaciones y recibió el reconocimiento como mejor jugador de la competencia.
Su actuación también ayudó a México a conquistar su título número 15 de la categoría, asegurar su participación en el Mundial Sub-20 de 2027 y obtener el boleto para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. El Tricolor derrotó 2-0 a Estados Unidos en la final y completó el campeonato de manera invicta.

¿Es Chivas el club ideal para Camberos?
Sin embargo, el extraordinario presente de Camberos con México contrasta con su realidad en Guadalajara. Durante los dos últimos torneos de Liga MX disputó únicamente 332 minutos en 16 apariciones, un promedio aproximado de 21 minutos por encuentro. En el Clausura 2026 participó en nueve partidos, no fue titular y, pese a su escasa continuidad, consiguió marcar dos goles.
El problema no parece ser únicamente de rendimiento, sino también de compatibilidad táctica. Gabriel Milito construyó un equipo competitivo alrededor de un sistema 3-4-2-1 que prescinde de extremos tradicionales. Los carrileros aportan amplitud y los puestos detrás del delantero suelen ser ocupados por futbolistas como Roberto Alvarado y Brian Gutiérrez, o en su caso, Efraín Álvarez.
Camberos, acostumbrado a atacar desde la banda, encarar y aprovechar espacios, debe transformarse en interior o mediapunta para encontrar un lugar en ese esquema.
Pero su actuación con la Selección reabre una pregunta inevitable: ¿Está Chivas desperdiciando a uno de los mayores talentos de su cantera?
Con 19 años, Camberos necesita competir, equivocarse y acumular minutos. Si Milito no puede ofrecérselos, una cesión o incluso un cambio de equipo podrían convertirse en opciones razonables. Chivas tiene una joya, pero retenerla sin utilizarla también puede frenar su crecimiento. El desafío ya no consiste en descubrir su talento, sino en encontrar el espacio adecuado para desarrollarlo.





