- 18 de julio de 2026
Revelación de un problema legal y de comunicación en el Estadio Azteca involucrando asientos VIP.

¡No solo es Cruz Azul! El problemón de Ollamani y el caos de los asientos VIP en el Estadio Azteca
¡Arde el nido de las oficinas corporativas, cracks! Si pensaban que el dolor de cabeza para la empresa Ollamani (encargada de la administración de la mítica casa de las Águilas del América) era únicamente solucionar la polémica solicitud de mudanza de la Máquina de Cruz Azul, estaban muy equivocados.
Lo del cuadro cementero y sus exigencias contractuales de patrocinio resulta ser solo la punta del iceberg de una crisis operativa monumental en las entrañas del Coloso de Santa Úrsula.
¿Cuál es el conflicto con los asientos VIP en el Estadio Azteca?
A través de una revelación del prestigiado periodista deportivo René Tovar, se ha destapado que el Estadio Azteca vive un SERIO, pero en verdad serio problema legal y de comunicación con cientos de aficionados de alto poder adquisitivo que adquirieron codiciadas localidades exclusivas para el inmueble mundialista.
El fraude de los asientos 'Hospitality' y la ruptura de Elevate México
De acuerdo con los datos presentados por René Tovar, el origen de este tremendo caos radica en un conflicto de intermediarios comerciales que ha dejado desprotegidos a los compradores de la zona VIP más exclusiva:
El contrato inicial: Cientos de inversionistas y aficionados compraron de forma legítima abonos por un año completo bajo el concepto de asientos Hospitality, realizando la transacción directamente con la compañía denominada Elevate Mexico Azteca S. de R.L. de C.V.
La sorpresa de Ollamani: A la hora de querer hacer válidos sus accesos y beneficios, la actual administración del estadio les notificó a los compradores que dicha empresa ya no cuenta con ningún tipo de relación o vínculo comercial con el inmueble.
Promesas congeladas: Los afectados han quedado atrapados en un intercambio de correos electrónicos donde Elevate promete reembolsos que nunca llegan, mientras que Ollamani no termina de asumir la responsabilidad total del problema ante los usuarios.
Más de 2 mil localidades VIP atrapadas en el limbo total
La magnitud de este problema es gigantesca. Se habla de que están cerca de 2,000 asientos VIP en juego, lo que representa pérdidas de millones de pesos para empresarios y fanáticos que confiaron en la preventa corporativa del estadio de cara a su reapertura comercial.
"El tema entre Ollamani y Cruz Azul apenas es uno de los problemas que vive el Estadio Azteca... Se volvió todo un CAOS y los dueños no saben qué está pasando pues no ha habido reembolso alguno ni comunicación en los últimos días de Ollamani", sentenció de forma tajante René Tovar en sus redes sociales.
El silencio institucional por parte de la empresa administradora del coloso no hace más que encender los ánimos de los usuarios, quienes ya analizan tomar medidas legales colectivas ante las nulas respuestas sobre el estatus de su dinero y sus lugares en el renovado estadio.
Un freno administrativo en el peor momento
Con las deudas a flote por la millonaria inversión de remodelación y las exigencias de patrocinadores encima, lo último que necesitaba Ollamani era un pleito legal de estas dimensiones con su sector de clientes más exclusivo. La credibilidad comercial del Estadio Azteca se tambalea justo cuando el fútbol mexicano se alista para vivir una de sus etapas más importantes de reestructuración.





