- 25 de abril de 2026
Jardine restó importancia al tropiezo ante Atlas y destacó que América ya tenía la clasificación.

El América cerró la fase regular del Clausura 2026 con una derrota en el Estadio Azteca frente al Atlas, un resultado que dejó a las Águilas en octavo lugar de la tabla y las enfrentará a Pumas en la Liguilla. El gol de Arturo González al minuto 90 definió un partido que parecía destinado al empate, pero que terminó por desatar la celebración rojinegra y la frustración azulcrema.
Pese al tropiezo, André Jardine buscó restar dramatismo y dejó claro que la derrota no cambia el rumbo del equipo. "Buenas noches a todos, creo que dos asuntos distintos, el partido que hay que contextualizar, salimos con un gusto muy amargo de una actuación que no fue buena, creo que por varios motivos, Atlas jugando la vida por este empate que acabó saliendo una victoria", señaló.
El técnico brasileño admitió que el equipo se relajó tras asegurar la clasificación en jornadas previas: "Yo con la sensación que el equipo a partir del cierre del partido de Tijuana con Chivas de alguna forma se relajó un poco, sabiendo que ya estábamos... sensación que el mental del equipo se fue muy rápido en el partido", reconoció.
"Hoy no fue conquistada la clasificación"
Jardine insistió en que el pase a la Liguilla se consiguió antes y pidió valorar el esfuerzo en un torneo complicado: "Tenemos que de verdad valorar la clasificación, que hoy no fue conquistada, hoy no fue conquistada en las últimas victorias donde conseguimos una reacción importante, con todas las dificultades que tuvimos en este torneo, hay que valorar porque no fue fácil, eran apenas 8 vagas".
Finalmente, el estratega pidió un día para digerir la derrota, pero aseguró que el equipo estará listo para el reto inmediato: "América ahí está, creo que vamos a necesitar un día para digerir esta mala partida, pero a partir del lunes mentalmente muy muy fuertes para entrar en nuestro mejor nivel posible, a competir con Pumas y ver quién avanza".
Con este discurso, Jardine minimizó el impacto de la caída ante Atlas y enfocó la narrativa en la clasificación ya conseguida, dejando claro que el verdadero reto comienza ahora en la Liguilla.






