- 12 de abril de 2026
Las constantes críticas a Katia Itzel resultaron contraproducentes para el hoy analista arbitral.

La polémica arbitral volvió a encender el debate en el fútbol mexicano, pero esta vez con un giro incómodo para uno de sus principales críticos.
Durante el partido entre Pumas y Mazatlán, la árbitra Katia Itzel generó controversia tras señalar el final del primer tiempo justo cuando Mazatlán parecía iniciar un contragolpe con potencial de gol. La decisión fue inmediatamente cuestionada en redes sociales y programas deportivos, destacando la postura del exárbitro y ahora analista, Fernando "Cantante" Guerrero.
Guerrero calificó la acción como "una vergüenza", señalando que no se debía cortar una jugada con posibilidad manifiesta de peligro. Sin embargo, la reacción del público no tardó en cambiar el enfoque del debate.
A través de redes sociales, aficionados recordaron un episodio del propio Guerrero cuando aún era árbitro profesional. En los cuartos de final del Apertura 2019, durante un partido entre América y Tigres, el entonces silbante detuvo el juego en un momento clave, justo cuando Tigres iniciaba un contragolpe con opción clara de gol.
Criticó su propio error
El paralelismo fue inevitable. Lo que hoy es objeto de crítica por parte de Guerrero, en su momento fue una decisión suya en un escenario de alta exigencia competitiva.
El contraste fue inmediato: lo que antes fue criterio arbitral, hoy es señalado como error grave. Y en el fútbol, la memoria puede tardar... pero siempre alcanza.
Más allá de si la decisión de Katia Itzel fue correcta o no —un debate que puede sostenerse desde la interpretación reglamentaria—, lo que realmente ha encendido la conversación es la aparente incongruencia en el discurso del exárbitro.
Porque en este juego, la credibilidad lo es todo.
Y cuando el juicio se mide con distinta vara, la conversación deja de ser técnica... y se vuelve personal.
Hoy, la polémica no solo es arbitral.
Es de coherencia.






