- 10 de marzo de 2026
El lujo prometido en el palco de Emilio Azcárraga en el Estadio Banorte aún no es una realidad.

Estamos a nada de que el balón ruede en la gran reinauguración del Estadio Banorte para el esperado amistoso entre México y Portugal, pero parece que la historia de siempre se repite: las prisas nos están comiendo y el Coloso de Santa Úrsula luce más como una obra en construcción que como la sede de lujo que nos prometieron.
¿Terminarán a tiempo o inauguraremos entre bultos de cemento?
¿Cuál es el estado actual del palco de Emilio Azcárraga?
A escasos días de que el "Vasco" Aguirre y sus pupilos pisen la nueva grama, han circulado imágenes que han dejado a más de uno con la boca abierta. El palco de Emilio Azcárraga, que debería ser la joya de la corona en cuanto a hospitalidad y lujo, se ve bastante lejos de estar listo.
Los detalles que faltan:
Solo lo básico: En las fotos filtradas se aprecia que apenas han colocado la barra y los asientos. Sin embargo, el interior luce vacío, sin los acabados, la tecnología y el mobiliario de élite que se espera de un palco de este calibre.
El interior descuidado: Mientras por fuera parece que la fachada cumple, por dentro el panorama es de "obra gris". A estas alturas, un espacio de ese nivel debería estar en fase de limpieza profunda y detalles finales, no en plena instalación.
Aspectos que quedan a deber: No solo es el palco del dueño; diversos sectores del estadio todavía muestran cables expuestos, zonas sin pintar y áreas comunes que difícilmente estarán al 100% para el duelo contra los lusos.
Al estilo "mexicano": Todo sobre la hora
Parece que el comité organizador aplicó la de "mañana queda", pero el reloj no se detiene. Aunque la estructura principal del estadio y la cancha están listas para recibir a Cristiano Ronaldo (en caso de que haga el viaje) y compañía, la experiencia para el aficionado —y para los dueños de palcos— podría verse empañada por la falta de acabados.
¿Inauguración incompleta? Es muy probable que el 28 de marzo veamos un estadio funcional en lo deportivo, pero con muchas áreas de hospitalidad y prensa cerradas o terminadas de forma improvisada.
La presión del Mundial: Si esto sucede para un amistoso, la preocupación crece de cara a la Copa del Mundo 2026. La FIFA es sumamente estricta con los tiempos de entrega y el Estadio Banorte tiene que demostrar que está a la altura de los mejores del mundo.
¿Estará listo para el silbatazo inicial?
Los trabajadores están a marchas forzadas, trabajando turnos dobles para intentar que el palco de Azcárraga y el resto de las zonas VIP no luzcan como una bodega. Sin duda, será una carrera contra el tiempo donde cada minuto cuenta para evitar un "oso" internacional frente a los ojos del mundo.
Lo que sí puede presumir Azcárraga es una vista envidiable, la cercanía al terreno de juego y la ubicación son inmejorables, terminado o lo podrá ver de cerca las acciones.






