- 05 de marzo de 2026
La crisis del América crece tras la derrota ante Juárez y el proyecto de André Jardine comienza a quedar seriamente en duda.

El crédito del tricampeonato parece que ya se agotó. La derrota 2-1 ante Bravos de Juárez volvió a exhibir a un América que bajo el mando de André Jardine ya perdió identidad, jerarquía y rumbo. Las Águilas ya suman cuatro derrotas en nueve jornadas del Clausura 2026, un registro impropio de un equipo que presume ser el más grande del país.
Lo más alarmante no es solo perder, sino contra quién y cómo lo está haciendo el América de Jardine. En el Estadio Azulcrema cayó 0-2 ante San Luis, un rival modesto. Ahora también fue superado por Juárez, otro equipo que en el papel debería ser inferior.
Jardine ya no tiene excusas
El problema es que esta crisis no comenzó ahora. Desde hace más de un año, el América ha acumulado tropiezos que empiezan a formar un patrón preocupante bajo la gestión de Jardine.
El golpe más doloroso fue la derrota 1-0 ante Chivas en el Clásico Nacional, un resultado que siempre pesa en Coapa. Pero aún más grave fue lo que ocurrió ante Tigres, que en el propio Estadio Azulcrema le dio un auténtico baile al América y lo humilló con un 4-1 que dejó en evidencia todas sus debilidades.
Un año de decepciones azulcremas
Los números de 2025 tampoco ayudan a sostener el proyecto. El América perdió la final del Clausura ante Toluca, volvió a caer ante los Diablos en el Campeón de Campeones y para rematar fue eliminado por Cruz Azul en la CONCACAF Champions Cup.
La lista continúa. Los Ángeles FC dejó fuera a las Águilas en el partido que definía el boleto al Mundial de Clubes. En la Leagues Cup el equipo firmó una actuación decepcionante y, por si fuera poco, Monterrey lo eliminó en cuartos del Apertura 2025 jugando con diez hombres.
El crédito del tricampeonato se acaba
Durante meses, el tricampeonato sirvió como escudo para evitar cuestionamientos más severos hacia Jardine. Pero en el fútbol la memoria es corta y los resultados mandan.
Hoy el América vive una etapa en la que los fracasos empiezan a acumularse y las derrotas ya no sorprenden. Por ahora no hay señales de que la directiva piense en un cambio de entrenador, pero si la tendencia continúa, el futuro de André Jardine podría empezar a discutirse seriamente en Coapa.






