- 19 de febrero de 2026
El exárbitro acusa intento de manipulación en el VAR: apagar cámaras sería ilegal y poco transparente

El arbitraje mexicano vuelve a estar en el ojo del huracán. El exárbitro Fernando "El Cantante" Guerrero lanzó una acusación directa contra la Comisión de Árbitros, asegurando que se busca apagar las cámaras dentro de la cabina del VAR durante las revisiones, algo que, según protocolo FIFA, es completamente ilegal y rompe con la transparencia que debería regir el futbol profesional.
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Acusaciones contra la Comisión de Árbitros y el nuevo coordinador del VAR
Guerrero explicó que las cámaras deben permanecer encendidas y grabando durante todo el partido, precisamente para garantizar que cualquier revisión quede registrada y pueda ser auditada en caso de polémica. Sin embargo, reveló que la Comisión pretende apagarlas "para quitar presión a los silbantes", lo que en la práctica abriría la puerta a manipulaciones y decisiones sin evidencia.
La polémica surge justo después de que Jorge Antonio Pérez Durán asumiera como nuevo coordinador del VAR en México. Según reportes, su primera medida habría sido ordenar que las cámaras se apaguen durante las revisiones, decisión que generó críticas inmediatas de analistas como David Medrano y que ahora detonó en la denuncia pública de Guerrero.
Reacciones y consecuencias para la transparencia en el arbitraje mexicano
El exárbitro no dudó en calificar la medida como "ilegal y nada transparente", comparando la situación con prácticas cuestionables en otros países, donde se sospechaba que dirigentes intervenían directamente en las decisiones del VAR. Para Guerrero, lo que está en juego no es solo la credibilidad de los silbantes, sino la confianza de la afición en el sistema arbitral.
La reacción en redes sociales fue inmediata: aficionados y periodistas señalaron que apagar las cámaras sería un retroceso enorme en la lucha por la transparencia del futbol mexicano. En un año mundialista y con la Liga MX bajo lupa internacional, la denuncia de Guerrero expone una fractura interna que podría tener consecuencias graves para la imagen del arbitraje nacional.
La pregunta que queda en el aire es contundente: ¿se busca proteger a los árbitros de la presión o se intenta abrir un espacio para la manipulación? Lo cierto es que, con esta denuncia, el VAR en México vuelve a estar bajo sospecha.






