- 17 de febrero de 2026
Designado para oficiar dos cotejos internacionales, el silbante reafirma el prestigio tricolor en el arbitraje global.

El arbitraje mexicano vuelve a colocarse en un espacio internacional de alta exigencia tras la reciente designación de César Arturo Ramos Palazuelos, quien fue convocado para dirigir dos enfrentamientos en el fútbol del Medio Oriente.
Ramos, uno de los jueces más consolidados de México y con reconocimiento continental, emprenderá un nuevo viaje a Asia tras recibir la invitación de dirigentes árabes y autoridades de la federación de Dubái, quienes gestionaron su participación en compromisos de alto perfil en Arabia Saudita.
Acompañado por los asistentes Adonai Escobedo, Alberto Morín y Marco Bisguerra, el colegiado sinaloense llega a este reto con amplia experiencia en torneos relevantes, incluidos clásicos y finales del fútbol mexicano, así como compromisos internacionales de renombre.
Su más reciente actuación dentro de México fue como árbitro principal en el llamado Clásico Nacional, donde Club Deportivo Guadalajara se impuso por la mínima diferencia ante Club América, un duelo de gran tensión que reforzó su liderazgo dentro del arbitraje nacional.
No se trata de su primera incursión fuera del país: en 2025 el juez tricolor ya había viajado a la liga saudí para impartir justicia en un encuentro que involucró al club Al Nassr FC, formación que cuenta en sus filas con figuras de talla mundial como Cristiano Ronaldo.
¿Qué partidos va a dirigir?
El silbante mexicano será el encargado de impartir justicia en el choque entre Al Ahli Saudi FC y Al Nassr FC, uno de los duelos más atractivos de la liga saudí, además de presentarse en el compromiso entre Al Kuwait SC y Al Arabi SC en el campeonato kuwaití, dos encuentros que reflejan la confianza depositada en el silbante mexicano para escenarios de alta exigencia.
Este nuevo nombramiento no solo representa un reconocimiento personal para Ramos, sino también simboliza el posicionamiento del arbitraje mexicano en escenarios globales cada vez más exigentes, reforzando la percepción de calidad y profesionalismo que proyecta el silbato azteca más allá de las fronteras de la Concacaf.
Con este viaje, el árbitro reafirma su trayectoria en el circuito internacional y añade un nuevo capítulo a una carrera que lo ha llevado a estar entre los más solicitados del mundo.






