- 25 de enero de 2026
El lateral derecho mexicano sigue acumulando actuaciones para el olvido, ahora en un amistoso frente a Bolivia.

En un México vs Bolivia destinado a ser poco más que una práctica de pretemporada, el rendimiento de Jorge Sánchez fue más parecido al de un jugador amateur que al de un eventual titular para el Mundial 2026. El lateral derecho arrancó de inicio con la banda cargada de responsabilidad, pero terminó cargado de dudas: incapaz de ganar duelos, superado en velocidad y concepto por el extremo izquierdo boliviano y con una sensación innegable de que su presencia en el XI todavía no se justifica.
A pesar del evidente y preocupante bajo nivel mostrado por el lateral mexicano, todo indica que Sánchez forma parte del grupo de 20 futbolistas que Javier Aguirre ya considera prácticamente inamovibles rumbo al Mundial de 2026. Un torneo en el que México compartirá grupo con Sudáfrica, Corea del Sur y un tercer rival europeo que saldrá del repechaje entre Dinamarca, Macedonia del Norte, República Checa e Irlanda.
El contexto no es menor: selecciones con extremos veloces, rigor táctico y castigo inmediato a los errores defensivos. Ante ese escenario, la pregunta es inevitable y nada cómoda: ¿realmente le alcanzará el nivel a para competir en una Copa del Mundo?
Incomprensible oferta europea
Además, existen rumores de mercado que ponen al futbolista en la órbita del PAOK de Grecia, club griego que ha hecho una oferta formal por sus servicios. Sin embargo, Cruz Azul rechazó esa propuesta inicial por ser un simple préstamo sin cláusula de compra obligatoria y porque no cumple con las exigencias económicas del club celeste. La Máquina solo consideraría desprenderse de Sánchez mediante una venta definitiva si se llega a una cifra "inmejorable" y el jugador estuviera de acuerdo con el traslado.
El interés de PAOK —que juega en competiciones europeas— suena bien en titulares, pero la pregunta que circula en redes y análisis es cruda: ¿realmente un club europeo apostaría por un defensor que fue superado claramente por Bolivia en un amistoso? Si lo que buscan es fortaleza defensiva para la Superliga griega o torneos continentales, Sánchez llega con más interrogantes que certezas tras este cotejo. Este rumor, más que elevar su prestigio, podría ser interpretado como una apuesta de bajo riesgo por un perfil con más nombre que rendimiento reciente.
Hay que reconocer que la crítica no nace de un capricho pasajero: se alimenta de meses —si no años— de actuaciones irregulares que, según muchos aficionados y analistas, no han respondido a la exigencia de una selección que aspira a competir en casa en un Mundial. Si Sánchez quiere callar voces, ya no basta con estar en la lista: debe mostrar una versión que deje de parecer una reliquia defensiva de pretérito y se convierta en una pieza determinante.
Si no, la pregunta seguirá en el aire: ¿convocatoria por fe, por hábito o por verdadera jerarquía futbolística?




