- 02 de enero de 2026
El América se reestructura con la partida de un extranjero y la llegada de Dourado. ¿Qué cambios se avecinan?

El América ha tomado una decisión drástica en el mercado de invierno para reforzar su mediocampo de cara al torneo Clausura 2026: el defensor central chileno Igor Lichnovsky será dado de baja y dejará la institución azulcrema, liberando así una plaza de jugador No Formado en México (NFM) que permitirá el registro del mediocampista brasileño Rodrigo Dourado.
La llegada de Dourado, de 31 años y procedente del Atlético de San Luis, representa una apuesta por la experiencia en una zona clave del campo. El volante recuperador, conocido por su liderazgo, equilibrio defensivo y capacidad para distribuir el balón, ha sido un pedido insistente del entrenador André Jardine, quien lo dirigió previamente tanto en el futbol brasileño como en el conjunto potosino.
Rodrigo Dourado sería el próximo fichaje de André Jardine
Esta incorporación rompe con la tendencia reciente del América de priorizar fichajes jóvenes, optando en cambio por un elemento consolidado en la Liga MX que aporte solidez inmediata al esquema táctico. El principal obstáculo para concretar el traspaso era el cupo limitado de plazas para extranjeros.
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Con la plantilla azulcrema al tope en jugadores NFM, la directiva identificó a Lichnovsky como el elemento a sacrificar. El zaguero chileno, que llegó a Coapa con expectativas altas, vivió altibajos durante su estancia: contribuyó en momentos importantes y se ganó el cariño de la afición con entregas memorables, pero gradualmente perdió protagonismo bajo el mando de Jardine.
Su menor participación en los últimos torneos lo convirtió en la opción más viable para ajustar el roster sin afectar piezas consideradas inamovibles, como Sebastián Cáceres, Álvaro Fidalgo o Allan Saint-Maximin. El proceso para la salida de Lichnovsky ya está en marcha, con el club buscando un destino que beneficie a ambas partes y evite conflictos administrativos antes del cierre del periodo de registros.
Paralelamente, las negociaciones por Dourado avanzan a buen ritmo, con un acuerdo entre clubes que podría cerrarse en los próximos días por una cifra moderada, considerando su contrato vigente hasta 2027 con San Luis. Este movimiento refleja la ambición del América por recuperar el dominio en la Liga MX tras un torneo anterior irregular.
Con Dourado en el mediocampo, Jardine gana un socio ideal para Fidalgo, mayor recuperación de balón y transición rápida, elementos que podrían potenciar el rendimiento colectivo y aspirar nuevamente al título. La afición americanista espera que esta reestructuración sea el inicio de una planeación exitosa para un 2026 competitivo.




