- 28 de febrero de 2026
El mexicano protagonizó un gesto que encendió los ánimos en un Old Firm caótico y lleno de drama.

El clásico más explosivo de Escocia volvió a demostrar que nunca es un partido cualquiera. El duelo entre Rangers y Celtic terminó 2-2 en un cierre electrizante, pero el verdadero incendio se produjo después del silbatazo final, con el mexicano Julián Araujo como protagonista.
El choque, disputado en Ibrox, fue un torbellino de emociones. El conjunto local tomó ventaja y parecía tener el control, pero los visitantes reaccionaron con carácter en la segunda mitad. El empate llegó en los minutos finales tras una acción revisada en el VAR que terminó en penalti. El arquero contuvo el primer disparo, pero en el rebote el balón terminó en el fondo de la red. A partir de ahí, el ambiente se volvió irrespirable.
¿Cuál fue el gesto polémico de Araujo?
Con la tensión al límite, los futbolistas comenzaron a intercambiar reclamos y empujones. Fue entonces cuando Araujo realizó el gesto que desató la controversia: mirando directamente a un rival, se tomó la entrepierna en señal de burla y desafío. La acción fue captada por las cámaras y generó una reacción inmediata del adversario, quien intentó encararlo antes de ser contenido por compañeros y cuerpo técnico.
La escena elevó aún más la temperatura de un enfrentamiento que ya es considerado uno de los más intensos del planeta, conocido mundialmente como el Old Firm. Las imágenes no tardaron en circular y el debate se encendió: para algunos fue una respuesta emocional en medio de la euforia; para otros, un acto innecesario que pudo haber terminado en expulsiones o sanciones posteriores.
Más allá del empate y del espectáculo deportivo, el nombre de Araujo quedó en el centro de la conversación. En un clásico donde cada detalle pesa, un solo gesto fue suficiente para convertir un cierre vibrante en un episodio polémico que seguirá dando de qué hablar.






