- 18 de enero de 2026
El inglés se reencontró con el gol, y aprovechó para enviar un mensajito al Bernabéu.

Con el partido ya decantado, el inglés apareció para firmar el sexto tanto del Real Madrid y ponerle broche a una noche plácida en Champions. La jugada nació en los pies de Valverde y terminó con una definición elegante: recorte al portero y remate sin prisas, con la calma de quien sabe que todo está bajo control.
Pero el foco no se quedó solo en el gol. Apenas el balón besó la red, llegó una celebración que no pasó desapercibida. Bellingham se llevó la mano a la boca tres veces, simulando beber. Un gesto repetido, intencionado y con un claro trasfondo irónico que rápidamente encendió comentarios dentro y fuera del estadio.
El centrocampista no vive aislado de lo que se dice en redes sociales. En las últimas semanas, algunos han puesto el ojo en su vida fuera del campo, lanzando bromas sobre supuestos excesos. Lejos de molestarse, Jude decidió responder a su manera: con humor, exposición y fútbol.
Tras el encuentro, el propio jugador explicó su festejo sin rodeos. "¿Mi celebración? Mucha gente dice muchas cosas. Puedes llorar o disfrutarlo. Les devolví la broma a los aficionados. Yo sé la verdad", comentó.
Una temporada de altibajos
La noche también tenía un contexto especial. Días atrás, tanto Bellingham como Vinícius habían sido señalados desde la grada del Bernabéu. Por eso, el encuentro ante el Mónaco se presentaba como una oportunidad ideal para cambiar la narrativa. Y Jude no la desaprovechó.
En lo futbolístico, su temporada ha sido irregular. No terminó de explotar con Xabi Alonso y ahora busca reencontrarse bajo la dirección de Arbeloa. Con el gol de hoy, el inglés alcanza seis tantos y cuatro asistencias en 24 partidos, números correctos, aunque lejos de lo que se esperaba tras su impactante primer año y después de dejar atrás una lesión de hombro y un curso complicado con Ancelotti.




