A Jürgen Klopp le gusta leer novelas y Mauricio Pochettino es experto en vinos

Facebook Twitter Google+

El futbol es algo que siempre pasa por sus cabezas, la manera de pensar y los gustos es distinta. Por ejemplo a Klopp le gusta de leer novelas históricas, una de ellas “Los pilares de la tierra”. Por otro lado está Pochettino, argentino que es experto en vinos y ama la naturaleza.

Jürgen Klopp es todo un personajes hasta en su propia oficina. Su fanatismo por la lectura es desenfrenado, en su despacho, al menos hasta 2016, contaba con cuatro libros en su estante, eso sin contar un diccionario que le obsequió Nathaniel Clyne. Uno de ellos, color rojiblanco es el “Pensamiento rápido y lento”, obra de Daniel Kahneman.

Un libro que hablar sobre la psicología del juicio y la toma de decisiones. Otro, pero no menos importante es “Mi sangre: nací para seguir al Liverpool”. Obra de Gerry Blayney, está con Klopp con el fin de acercarse a los aficionados Reds.

Mauricio Pochettino lleva en la sangre la naturaleza y su pasión por los vinos desde que nació. Al ser de clase obrera, siempre estuvo destinado al trabajo las 24 horas los siete días de la semana. Para él un ejemplo muy común ha sido: “Si un cerdo o una vaca se ponen a parir, hay que atenderlos”.

En 2003 cuando llegó al Burdeos, lo hizo por su amor hacía el vino. Fichó por esa loca pasión y porque sabía que era la zona perfecta para llevarla a cabo. El que era su casero, representaba una bodega importante el cual siempre le enviaba botellas de vino o champagne. El presidente del club tenía un castillo y gracias a eso cumplió un sueño más: Visitar las variadas regiones vitivinícolas.

La final de la Champions espera por un duelo de polos opuestos. El entrenador del Liverpool es fiel creyente del método científico, el otro está enamorado del futbol tradicional. Su llegada a los banquillos, para ambos, no se dio de la noche a la mañana, atravesaron una serie de enseñanzas, experiencias y anécdotas para formarse.

Por un lado está Klopp, un individuo ambicioso, arriesgado, bromista, conciliador, obrero, enérgico, comprometido y revolucionario. Alguien que asegura no ser amigo de sus futbolistas, pero que ellos sí son sus amigos. Una manera de trabajar que le ha funcionado con los años. Si se trata de los suyos, concede permisos para armar o ir de fiesta, eventos donde el aparece y se convierte en uno más.

La armonía y el funcionamiento táctico para Klopp se deriva de su propia mentalidad. Se ha caracterizado por ser alguien de acero, principalmente al papel que tuvo su padre sobre él. Norbert, vio en su hijo el sueño de poder ser futbolista, derivado de algo que él no pudo cumplir. A pesar de eso, Jürgen no se sienta ni más ni menos en la cancha. Equipo a donde va, equipo donde pide igualdad para su cuerpo técnico, empezando por salarios igualitarios.

Estudió Ciencias del Deporte, gracias a eso prefiere, por sobre todas las cosas, aplicar el método científico. Independientemente de eso, es alguien que vive cada partido a la máxima intensidad. Ser el mismo y representar su verdadero ser en la cancha le ha ayudado para generar una gran conexión con sus pupilos.

El alemán se describe como alguien que no quiere llamar la atención, por el hecho de no ser una celebridad. Esto contrasta con lo que aparenta ser, una estrella de rock, la cual genera la música desde el banco. En ese lugar logró plasmar lo que no pudo como jugador, tener habilidad de quinta división y un cerebro de primera.

Disfrutar el juego es parte de la rutina, el cree que el futbol es para entretener al público. Ver y formar parte del espectáculo. Sus idea ha sido generada debido al Gegenpressing, un estilo de juego agresivo, intenso y de presión.

Pochettino espera del otro lado. Su punto de partida e inspiración fue por parte de Marcelo Bielsa, cuando fue dirigido por él en Newell’s. El “Loco” fue  ese alguien por el cual decidió ser entrenador. El argentino más allá de enorgullecerse por lo que ha logrado, no olvida de donde viene. La localidad de Murphy, en Argentina, fue donde todo comenzó para él.

En una entrevista con la UEFA mencionó conservar una foto. En ella, a la temprana edad de dos años, se ve como está en un granero, con el pasto alto, abrazando una balón y una sonrisa de lado a lado. Esa postal siempre le ha ayudado para no olvidarse de quién es y más allá de verse reflejado en el espejo, para él, el pequeño de la foto, es su representación exacta.

Es un entrenador anti-sistema. Una mezcla de diferentes estilos por los lugares que ha recorrido. Se ha considerado técnico español porque ahí se formó. Por otro lado, en España lo consideran argentino y en Inglaterra un mánager hispano-argentino. El no sigue la misma línea que los grandes de su área, así como Guardiola o Mourinho, él está definido de otra manera.

Los títulos no son lo importante, en su mente pasa la idea de formar mejores personas y no hacer caso a la presión de jugar como lo exige el futbol hoy en día. Por delante siempre estará la capacidad por sentirse y por defender lo humano. Las charlas con sus jugadores es algo habitual, acción que vive con todos los detalles posibles. Espacio donde cuenta con videos o herramientas disponibles, pero que no las usa.

No es un entrenador cualquiera, Pochettino se caracteriza por educar jugadores y recordarles que lo importante es el balón. La convivencia con cada compañero debería ser el motor para disfrutar y jugar al futbol. La herramienta clave es trabajar y disfrutar lo que amas compartir.

La misma táctica no existe para él, prefiere invertir y buscar determinación para tener flexibilidad. Toda idea es válida en la cancha, pero siempre ha sido importante que el líder del club sea el portero. ¿Por qué? El guardameta posee la ideología del entrenador.

Te podría interesar:

Jürgen Klopp: Un técnico hecho de pasión y disciplina

Londres, la verdadera campeona de Europa

Comments